Y ante todo esto, ¿por qué en la década de los 30 hay tanta queja sobre no poder tener pareja? Se lleva tanto tiempo siendo lo que sé es, que si no se ha revisado, confrontado y actualizado, más rígido se vuelve un individuo…
Archivo del autor: Pili Quiriz
Me tratan como trapo y ahí sigo.
Las relaciones de pareja no son para sufrir, pero hay aspectos de nuestra historia personal y contexto, que nos invitan a permanecer en vínculos afectivos insatisfactorios. ¿Por qué es así y cómo trascenderlo?
Lo que traigo adentro
…Los psicólogos somos frágiles. Me da pena escribir esto porque me imagino que alguien que me conoce lo va a leer y va a descubrir algo de mí que no quiero y dará al traste con alguna de las imágenes con las que me vendo, o, mejor dicho, que el ego me ha regalado para sobrevivir en este mundo, en el que alguna vez me sentí en peligro y, por eso he tenido que disfrazarme de fuerte, de gestionar maravillosamente mis emociones, y de conservar la madurez ante experiencias que, a otra persona, la sacudirían terriblemente…
Habitar la tristeza
La tristeza nos empuja a estar únicamente con nosotros, nos hace pensar que no saldremos de ahí, pero no es cierto, es un pasaje oscuro que, entre más nos neguemos a sentir, más nos acompañara la idea de que es largo, profundo y lastimoso…
Los valores familiares
Desde la psicología, un valor familiar es una creencia o principio compartido por los miembros de una familia que guía su comportamiento, sus decisiones y la manera en que se relacionan entre sí y con el entorno. Estos valores funcionan como una especie de brújula emocional y moral que influye en la identidad individual y colectiva dentro del núcleo familiar.
La sobrevalorada familia
En un país como México, nos acompañan valores muy particulares sobre los abuelos, los padres; y en definitiva, sobre la familia nuclear, aquella de la cual aprendemos los aspectos básicos de la vida. En ella se dibujan las fantasías, las idealizaciones, los mitos; y me atrevo a decirlo: las mentiras más viles, las hipocrecías mas vergonzosas, así como las envidias más dolorosas…
Perder batallas
Desde que entré en la adolescencia, ya no me llevé bien con mi padre. Incluso, un poco antes de llegar a ella, sobre todo, porque recuerdo un regaño de su parte, y de la mía espetarle tajantemente: «Yo sólo te quiero porque me das cosas»,…
«No soy suficiente»
No somos nuestro pasado, pero, a veces, sin darnos cuenta, activamos ese tiempo y lo colocamos en el presente, obstruyendo el logro de metas, creyendo esa idea sobre «no ser suficiente»…
El padre que no tuve
La relación que tengamos con nuestros padres internos, puede ayudar a ver a los padres reales tal y como son ayudándonos a establecer una relación más adulta.
Las piedras en el zapato
Soñé: Tenía unos zapatos de tacón y, como si siguieran la forma del mismo, había piedras pequeñas, como de río, acomodadas sobre la misma forma del zapato. Me agachaba para quitarlas y las iba desprendiendo de una en una… Este sueño me trajo a la idea de que, en el camino de la vida, nosotrosSigue leyendo «Las piedras en el zapato»