…Los psicólogos somos frágiles. Me da pena escribir esto porque me imagino que alguien que me conoce lo va a leer y va a descubrir algo de mí que no quiero y dará al traste con alguna de las imágenes con las que me vendo, o, mejor dicho, que el ego me ha regalado para sobrevivir en este mundo, en el que alguna vez me sentí en peligro y, por eso he tenido que disfrazarme de fuerte, de gestionar maravillosamente mis emociones, y de conservar la madurez ante experiencias que, a otra persona, la sacudirían terriblemente…